jueves, enero 04, 2007

Espacio para publicidad

Los publicitarios, desde hace ya muchos años, nos han querido convencer de comprar tal o cual mercancía. En los primeros tiempos, de mayor inocencia, los trucos no pasaban de exageraciones o promesas falsas; hoy, algunas publicidades son verdaderas abominaciones. No deja de sorprenderme que se la pasen recibiendo premios. También es curioso que la palabra creativo esté tan ligada a un publicitario: un creativo es un tipo que hace propagandas.

Podría dar una infinidad de ejemplos de publicidades detestables, pero quiero mencionar unos eslóganes que he visto últimamente. No son de la peor calaña; resultan un poco graciosos por lo desafortunados que son.

"Lo tuyo es tuyo", dice un cartel de una empresa que provee un sistema para facilitar el seguimiento de autos robados. Realmente no hay que estar muy inspirado para hacer esa afirmación, una tautología. Lo tuyo es tuyo, un árbol es un árbol, uno más uno es uno más uno. Aunque no tenga que ver con el eslogan, no puedo dejar de decir que no tenga la menor noción de cómo funciona ese sistema; me da gracia imaginarme que hay unos policías mirando una pantalla como esa que hay en la película "Alien" y que uno dice: "¡Está justo frente a nosotros!"

Hace un tiempo vi en el sitio de internet de una cadena de restaurantes de comida rápida esta frase: "Nuestros empleados son el ingrediente secreto". Si hubiera sido una empresa de otro rubro, habría pensado que la frase debía entenderse como una exaltación de los empleados. Sin embargo, por tratarse de restaurantes, surge la terrible duda: ¿no será literal esa frase? Esperemos que no sea cierto y que esas hamburguesas tuvieran los ingredientes que deben tener: lombrices y diarios viejos.

En un colectivo vi una propaganda que decía algo así como: "Lo mejor de la vida pasa en el baño". ¿Están seguros? Yo no digo que no pasen algunas cosas buenas en ese recinto, pero lo mejor de la vida, ¿no será mucho?. Aunque a decir verdad, yo no estoy del todo seguro de qué es lo mejor de la vida; quién sabe, tal vez me pasa cada vez que voy al baño y no me di cuenta. Quién diría que eso que estamos pensando podía ser lo mejor de la vida.